martes, 16 de abril de 2019

La imagen que siempre recordaremos: así cayó la aguja central de Notre Dame en París


TODOS PERDIMOS



voluntariado


Me parece genial que se casen, pero.....





















️ “Si yo tengo un amigo gay, PERO…”, “si a mi me parece genial que se casen, PERO…” peros, peros y más peros. 

“Me parece muy bien que se casen, pero… que no lo llamen matrimonio”. 

Si has escuchado esta frase últimamente, sabes muy bien qué es el #SíndromeDelPero


En sindromedelpero.org podrás saber si tú lo sufres y cómo combatirlo. 
Ayúdanos a combatirlo en

#NiUnPasoAtrás
#SíndromeDelPero
#Argumentine






Mónica Naranjo, pregonera del Orgullo Gay: "Cuando me acostaba con una mujer me volvía loca”

La artista catalana pidió personalmente tener la posibilidad de dar el pistoletazo de salida a la festividad que se celebra en julio.


Todavía quedan tres meses para el Orgullo Gay de Madrid, festividad que llena de turistas y de reivindicaciones sociales la capital española. La fecha del multitudinario desfile será el día 6 de julio pero habrá actos y actividades desde el 28 de junio.
Como todos los años, diversos actores y personalidades de todos los ámbitos artísticos se suman a dichas actos. En esta edición, la pregonera será la cantante y compositora Mónica Naranjo. Así lo ha confirmado personalmente en su Instagram: "Hace 50 años en un pequeño bar de Greenwich Village, el Stonewall; la comunidad LGTB empezó a organizarse para luchar por el derecho a amar de forma libre.... Y creo que en estos tiempos que vivimos, alguien como yo tiene que dar un paso al frente". Además, ha destacado que "hoy más que nunca, la equidistancia no sirve".
Naranjo ha publicado un breve vídeo en el que ha reconocido uno de los motivos que le han empujado a querer ser la pregonera del Orgullo Gay. “Hace muchísimos años en un programa de televisión escuché a una señora decir que los homosexuales estaban enfermos. La verdad es que me quedé muy pensativa. (…) Caí en la cuenta de que tenía razón. Tenía razón porque yo cada vez que me acostaba con una mujer me volvía loca”. 
La artista española, tal y como cuenta en el mismo texto, cumple 25 años de carrera pero "hay una celebración mucho más importante". No es la primera vez que Mónica Naranjo habla de sus relaciones con mujeres. Ya en febrero declaró que “había tenido relaciones con señoras".
Además del conocido pregón y del desfile, cada año se repiten la Carrera de tacones o el evento de Mr Gay Pride, evento en el que se premia al "representante en la lucha por la diversidad y la igualdad LGTB".



España. ARN Culture & Business Pride 2019 en Arona, Tenerife.

por Arturo Lodetti
















ARN Culture & Business Pride es un evento de intercambio para el crecimiento de la plataforma LGTBIQ a través de la cultura, la tecnología, los negocios, la ciencia, el arte y el ocio. Un festival necesario que acerca la diversidad sexual y accesible para todos, desde una óptica educativa y moderna que premia el gran trabajo desarrollado por personas ilustres del colectivo.
La tercera edición del festival ARN Culture & Business Pride, que organiza el Patronato de Turismo del Ayuntamiento de Arona y que se celebrará en el municipio entre el 18 y el 23 de junio de este año, continúa desvelando los detalles de su programación. Uno de los contenidos más esperados por el público es el anuncio de su cartel musical, un recital abierto que en la pasada edición congregó a más de 12.000 personas que disfrutaron de un festival accesible y gratuito, que une la reivindicación con el ocio y la cultura.
Se trata de un Concierto por los Derechos Humanos Igualitarios que este año contará con el cartel más ambicioso de su historia con una decena de artistas internacionales, todos ellos pertenecientes de manera explícita al colectivo LGTBIQ en línea con el proyecto de Sostenibilidad Social 2030 de la ONU. Está nómina única por el argumento de la visibilidad está encabezada por la veteranía de Neneh Cherry, una artista con más de 25 años de carrera y una trayectoria consolidada a nivel mundial. La programación del Concierto por los Derechos Humanos Igualitarios mezcla diferentes estilos y ámbitos como la propuesta de la banda neoyorkina liderada por Andy Butler, Hercules and Love Affair, con la bocanada de aire fresco de un talento urbano como Putochinomaricón; el desparpajo y la absoluta falta de prejuicios de las Nancys Rubias y el descubrimiento de talentos nuevos como David Rees; uno de los grupos imprescindibles del panorama nacional como Miss Caffeina unido a la electrónica pop del dúo Monarchy; y la banda caraqueña de fusión reggae y rock La Jarana con el techno house del DJ costarricense Lawrence Casal. Todos estos artistas se darán cita en este festival abierto que durante dos días llenará de ritmos y de visibilidad un recinto de Playa de las Américas enfocado a todo tipo de público.
El festival quiere hacer este año una reivindicación especial y de manera festiva por la aplicación de los derechos humanos de todas las personas por el simple hecho de serlo, sin distinción alguna de raza, sexo, nacionalidad, origen étnico, lengua, religión, condición sexual, identidad de género, o cualquier otra condición. La entrada al recinto es totalmente gratuita, y todos los interesados podrán informarse sobre paquetes de viaje para asistir a este pride único gracias a una colaboración con la agencia de viajes de El Corte Inglés y Tenerife Les Friendly.

Un pride diferente
ARN Culture & Business Pride ha celebrado dos presentaciones de contenidos en Fitur y en la ITB de Berlín y que han dado detalles de su edición más ambiciosa. Hasta ahora, han confirmado su presencia personalidades como la exdeportista Caitlyn Jenner, el director y guionista belga Lukas Dhont, la artista sevillana Coco Capitán, el modelo internacional y activista que trata sin tapujos su fluidez sexual Nyle DiMarco, o la actriz chilena Daniela Vega, que saltó a la fama como protagonista de la película Una mujer fantástica de Sebastián Lelio y se ha convertido un referente en Sudamérica para el colectivo LGTBIQ. También a acudirán a esta tercera edición otros nombres tan conocidos como los del escritor y presentador de televisión Boris Izaguirre, el actor Brays Efe o la artista Rossy de Palma.
ARN Culture & Business Pride mantendrá la estructura que en solo dos ediciones le ha convertido en un evento de referencia creado ante la necesidad de ofrecer un punto de encuentro internacional que atienda las novedades del sector desde los más diversos puntos de vista, siempre con entrada libre, abierta y accesible en todas sus áreas. Además de las Beach Conferences, se celebrará el ARN Networking, un programa dedicado a ofrecer una plataforma profesional y de negocios para el colectivo LGTBIQ y que se convertirá en antecedente de una cumbre mundial denominada ARN LGTBIQ WORLD SUMMIT, en la que ya se está trabajando con empresas líderes en el sector. En este festival dedicado a la cultura y los negocios con todos sus matices también ofrecerá un componente lúdico con el Concierto por los Derechos Humanos Igualitarios que se suman a los atardeceres de ARN Sunset & Leisure, ambos en el entorno idílico que ofrece Tenerife Sur.
La historia de ARN Culture & Business Pride
Bajo la consigna Another way of Loving, another way of Pride y organizado por Turismo de Arona, ARN Culture & Business Pride ofrece una propuesta claramente alternativa a las celebraciones del orgullo en todo el mundo, apostando por una completa agenda de actividades orientadas a todos los públicos, pero con especial atención en el turista LGTBIQ más exigente y sofisticado.
Se trata de una semana de conferencias, conciertos, fiestas, arte o networking entre profesionales del sector. Sumando sus dos ediciones anteriores, este festival ha atraído a un número aproximado de 29.000 asistentes en total, generando un impacto económico de 1,66 millones de euros anuales y recibiendo un retorno de inversión cercano al 150%.
En este tiempo, ha contado con personalidades como la exprimera ministra islandesa, Jóhanna Sigurdardöttir, Alaska y Mario, Brays Efe, el diseñador Palomo Spain o la modelo clave en la visibilidad intersexual Hanne Gaby Odiele. Además, han recibido premios Alan Turing instituciones como ACNUR o la Harvey Milk Foundation y personalidades como Francisco Polo, creador de Change.org y, por sus políticas igualitarias, José Luis Rodríguez Zapatero y la exvicepresidenta de Costa Rica, Ana Helena Chacón. En el festival han participado además músicos como como Casey Spooner, Gus, Rudimental, Marc Almond, Morcheeba o Izal, entre muchos otros. Todos ellos han formado parte de un festival único que aporta nuevas visiones respecto a la visibilidad y los derechos de gays, lesbianas, transexuales, bisexuales, intersexuales y queer de todas las partes del mundo.
Comunicación | ARN Culture & Business Pride comunicacion@arnculturepride.com



Se estrena la nueva película lésbica de Kristen Stewart

JT LeRoy es la película sobre la estafa literaria más alucinante de la historia.

Courtney Love es la aparición estelar del film, y Kristen Stewart y Laura Dern son las brillantes protagonistas de una cinta que da tantas vueltas -muy al estilo Sarah Waters- que adelantarte algo estropearía las sorpresas. Todo lo que tienes que saber es que trata de la vida de una chica lesbiana que se hizo super famosa por la autobiografía de su dramática vida. Y que es una historia real. 

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Se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Toronto, donde causó sensación. Tanto por lo que cuenta la película como por el descubrimiento que hicieron muchos de la figura de LeRoy. (Lo cierto es que la crítica no se pone de acuerdo en cuanto a la calidad de la película, pero ha sido unánime respecto a la gran interpretación como pareja artística de las dos protagonistas de la historia).


En 2015 se estrenó la película The Cult of JT LeRoy, la historia de esta prostituta adolescente, adicta a la heroína, lesbiana e infectada con VIH que escribe la historia de su vida e, inesperada y sorprendentemente, desaparece. La pudimos ver en el Lesgaycinemad de 2015, y nos encanta que ahora esta cinta de cine independiente haya dado paso a una gran producción. 
Para las amantes del morbo os diremos que Stella Maxwell, ex reciente de Kristen Stewart, aparece en la película, así que es muy posible que les toque coincidir en estrenos y demás. La podrás ver en la gran pantalla a partir del 26 de abril, (para esa fecha ya te habrás acabado todo Juego de Tronos así que puedes sacar un ratito para verla).
publicado en: http://www.mirales.es









sábado, 13 de abril de 2019

SANTIDAD???


El heroico general, ¿era mujer?

Un estudio científico revela que Casimir Pulaski, el padre de la caballería de EE UU, era intersexual


La revelación del misterio en torno a dónde descansaban los restos de Casimir Pulaski (Varsovia, 1745-Savannah, Georgia, EE UU, 1779) trajo consigo otro descubrimiento. Los científicos que dieron con la tumba del general polaco que sirvió al ejército de George Washington en la guerra de la Independencia estadounidense hallaron un esqueleto aparentemente de mujer: “Tan femenino como se puede”, dijeron. Tras poco más de dos décadas analizando los huesos del que se conoce como el “padre de la caballería” de Estados Unidos, los investigadores concluyeron que Pulaski debe de haber tenido rasgos intersexuales, es decir, discrepancia entre el sexo genético y el genital. "Esa es la única manera de explicar la combinación de las dos características que vemos", sostiene Virginia Hutton Estabrook, antropóloga y directora del estudio sobre Pulaski que aparece en el documental Las historias ocultas de EE UU: ¿El general era una mujer?, que se estrena este 8 de abril en el canal Smithsonian.

Durante más de un siglo no se supo si Pulaski había sido enterrado en el mar o en una tumba sin nombre en Savannah, Georgia. El polaco, fallecido a los 34 años, combatió contra los rusos en su país de origen y luego escapó a París. Ahí conoció a Benjamin Franklin, quien lo convenció para unirse a las filas de Washington en EE UU. En 1777 el general cruzó el Atlántico para guerrear contra los británicos, convirtiéndose en un héroe cuando murió en la batalla de Savannah. En dicha ciudad se erigió un monumento con su nombre, donde a comienzos de los noventa los científicos descubrieron que bajo la estructura descansaban sus restos en una caja de metal. Al exhumarlos, se percataron de que parecía el esqueleto de una mujer. La duda de si realmente se trataba del oficial de caballería del siglo XVIII quedó inconclusa después de que no lograran reunir los fondos para hacer las pruebas genéticas pertinentes. Pero una nueva generación tendría más suerte.

En 2015, Estabrook, profesora asistente de Antropología en la Georgia Southern University acababa de hacerse cargo de la custodia de las muestras de huesos de Pulaski. Por su parte, Lisa Powell, una de sus estudiantes, recibió entonces el material que su padre, científico, había recabado en las pesquisas realizadas cuando encontraron el cuerpo. Con el apoyo económico del Instituto Smithsonian, el equipo de investigación pudo confirmar que el esqueleto correspondía al héroe de guerra gracias a un examen del ADN mitocondrial de la abuela de Pulaski (cuyos restos también fueron exhumados), además de lesiones del polaco que coincidían con la información acumulada y sus características físicas. Ya lo tenían claro: el hombre del que se dice que le salvó la vida a Washington durante la batalla de Brandywine, el que nunca se casó ni tuvo hijos, no encajaba en las definiciones binarias de hombre y mujer.

“Una de las formas para distinguir los esqueletos masculinos de los femeninos es la diferencia de la pelvis. En las mujeres, la cavidad pélvica tiene una forma más ovalada. Tiene menos forma de corazón que la pelvis de los hombres. La de Pulaski se veía muy femenina", ha explicado Estabrook en una entrevista reciente a NBC News. Charles Merbs, que era antropólogo forense de la Universidad Estatal de Arizona cuando hallaron los restos del general polaco, ha aclarado a la prensa estadounidense que no cree que el general alguna vez creyera que era una mujer o un intersexual. “A lo más puede haber pensado que algo andaba mal", ha teorizado. "En aquella época las personas simplemente no sabían estas cosas". Este descubrimiento se detalla en el nuevo documental del canal Smithsonian.

Según datos de Naciones Unidas, hoy en día el 1,7% de la población nace con rasgos intersexuales. "Aunque hablamos de la intersexualidad como una condición innata, la anatomía intersexual no siempre aparece al nacer. A veces, no se descubre que una persona tiene anatomía intersexual hasta que llega a la edad de la pubertad, o en la edad adulta siendo infértil, o al momento de la autopsia. Algunas personas viven y mueren con la anatomía intersexual sin que nadie (incluso ellos mismos) lo sepa", explica la Sociedad de Intersexuales de Norteamérica. 

Pulaski es considerado un héroe tanto en Polonia como en Estados Unidos. El general es honrado cada año en el desfile del Día de Casimir Pulaski, en Nueva York. En Illinois hay un condado de 7.000 habitantes llamado Pulaski y en Chicago es festivo el primer lunes de marzo en su honor. También hay un puente de cuatro pistas bautizado Pulaski Skyway en Nueva Jersey.
publicado en: https://elpais.com












martes, 9 de abril de 2019

Desenmascaran organización de «terapias» de conversión


Por 
 Dalia González

La plataforma Ruido en la Red descubrió un centro de terapias de conversión y desenmarañó su modus operandi. Así es como funciona

¿Y tú quisieras quitarte, entonces, la atracción homosexual?“. Esa es la pregunta que lanza Everardo Martínez, miembro de la organización VenSer, en compañía del psicólogo Elin Morán.
VenSer tiene como visión “ser una institución que proyecte sus aportes tanto localmente como a nivel nacional e internacional colaborando a su vez con otras organizaciones con principios afines de tal manera que toda persona pueda tener acceso a los beneficios que puede representarle la atención psicológica”. Está compuesta por psicólogos cristianos, según indica su página

El psicólogo Everardo Martínez no se refiere a la diversidad sexual como “orientación”, sino que la nombra como “sentimiento de atracción homosexual“. Esta afirmación niega décadas de estudios científicos que indican que se trata de una cuestión innata.Y él mismo comentó lo siguiente a la investigadora de Ruido en la Red:



Definitivamente es necesaria una capacitación especial en ese tema […] no cualquier psicólogo está entrenado en hacer esto. Digo eso como para explicarte por qué tú puedes ir con muchos colegas y te dicen, pues lo que se dice en medios: ‘Así naciste, no se quita…’.
 ¿Por qué son un riesgo estas organizaciones?
Los Ecosig (Esfuerzos para Corregir la Orientación Sexual e Identidad de Género) representan un riesgo para la comunidad LGBT+ debido a que promueven ideas homofóbicas al patologizar una orientación sexual o identidad de género. Julia Marcera Suárez Cabrera, Directora de Análisis Legislativo y Asuntos Internacionales de Conapred, las señala como “un caldo de cultivo para la homofobia”

Ruido en la Red registra que estas organizaciones llegan a usar la tortura, las violaciones correctivas, violencia económica y privación de la libertad. Según el testimonio de Iván “N” para dicha plataforma, también hacen uso de la privación de alimentos, bebida y sueño, y las regresiones. Todo esto bajo el supuesto de que la homosexualidad se da a partir de un abuso sexual en la infancia

En los estudios descritos por la página Neuropsicología y Aprendizaje, se registra que la manipulación de la memoria es posibleEsta característica de la mente facilita el procedimiento empleado en las terapias de conversión descrito por Iván.

Este rasgo coincide con la terapia a la que accedió Ruido en la Red, cuando Everardo Martínez preguntó insistentemente por la relación entre la investigadora y su hermano Luis durante su infancia

Platícame de tu relación con Luis. […] De Luis, platícame de la infancia, cómo era. […] ¿Qué recuerdas que hacías tú con él? Porque me interesa en especial la infancia, digamos antes de los 12 años. […] ¿Algún otro dato que consideres que nos sirva de la infancia, tú con Luis? Algún trauma sexual.
¡Pero, espérate! Por si no estás convencido o convencida, estos “profesionales” te tiran paro lavándote el cerebro por la módica cantidad de 900 pesos por cincuenta minutos de terapia. ¡Qué ofertón, muchísimas gracias! No le pierden, ¿verdad?

¿Cómo es que siguen existiendo?

Las organizaciones que emplean los Ecosig suelen maquillarse de grupos de superación personal o existen dentro de las iglesias. Además, estas «terapias» solo están explícitamente prohibidas en Brasil, Ecuador, Malta y Puerto Rico.

¿Qué podemos hacer?

Una iniciativa propuesta por las senadoras Citlalli Hernández (Morena), Patricia Mercado (Movimiento Ciudadano) y Alejandra Lagunes (Partido Verde) plantea una reforma en el Código Penal y la Ley General de la Salud para prohibir estas «terapias» por ser discriminatorias y fraudulentas. La propuesta dice lo siguiente, para la Ley General de la Salud, en el artículo 465 (Bis):
A toda persona relacionada con la práctica médica que promueva, imparta, aplique, oblique o financie el tratamiento, terapia o cualquier tipo de servicio o práctica no quirúrgica con el objetivo de obstaculizar, restringir, impedir, menoscabar, anular o modificar la orientación sexual, identidad o expresión de género de una persona; se sancionará con la suspensión en el ejercicio profesional de uno a tres años o de forma definitiva en caso de reincidencia.

Es necesario que como comunidad exijamos nuestros derechos. ¡Ya basta de estigmas y discriminación!








centros de rehabilitación evangélicos en Guatemala

En el año 2019, en la moderna metrópoli de la Ciudad de Guatemala, todavía se tortura a los adictos al alcohol, a las drogas, a los gays o a quien caiga en alguno de los centros de rehabilitación religiosos a los que Nómada ingresó y de los que pudo recabar testimonios.        

1. Con la Palabra de Dios             

A lo lejos Joseph escuchaba las voces de dos niñas. Se reían con inocencia. Un piso más abajo, Joseph, un joven de 19 años, estaba sentado en un piso sucio, con la cara hacia la pared. En el salón había decenas de hombres, todos en silencio, hambrientos y golpeados, mientras un pastor evangélico predicaba incesantemente. Nadie se movía por miedo a los castigos.
—¡Yo les doy fe de que yo pude cambiar, ustedes también pueden!—, gritaba el pastor.
Horas y horas de prédicas obligatorias cada día, amenazas constantes, humillación y violencia era la terapia principal que proveía el centro de rehabilitación Jehová Jireh en la zona 1 del Centro Histórico. En este centro, como en muchos otros, se pretende ‘curar’ a los pacientes de su adicción al alcohol o las drogas, o a la homosexualidad, a fuerza de violencia y de la ‘palabra de Dios’.
Las niñas en el techo eran las hijas del director del centro, Erick Waldemar Paniagua Duarte, conocido como el Cholo. A veces las llevaba para que jugaran en la terraza mientras él, en los cuartos abajo, manejaba un régimen de terror lucrativo a costo de las más de 150 personas internadas.
Joseph cerraba los ojos. Se esforzaba para escuchar a las niñas y no dejar que las palabras del pastor llenaran su cabeza. Llevaba cuatro semanas encerrado contra su voluntad en el centro, incomunicado y sin manera de pedir auxilio.

2. ¿Qué son los centros de rehabilitación?

En Guatemala los ‘centros de rehabilitación’ funcionan como establecimientos de salud privados autorizados por el Ministerio de Salud. Ofrecen internamiento y tratamiento a personas que sufren de una adicción a las drogas o al alcohol. El precio por un mes de oscila entre los Q500 y Q700 (US$65-US$90), y los más caros llegan hasta Q5 mil (US$650) por 8 días.
Existen 65 centros de rehabilitación autorizados. De ellos 48 se ubican en el departamento de Guatemala. La entidad responsable de autorizar los centros y de asegurar que cumplen con el reglamento de normas mínimas es el Departamento de Regulación, Acreditación y Control de Establecimientos de Salud (DRACES), que cuenta únicamente con un equipo de 11 supervisores para un total de 65 centros de rehabilitación y otros 18 mil establecimientos de salud en todo el país.
Durante los últimos 10 años, la Procuraduría de Derechos Humanos ha recibido por lo menos 26 denuncias relacionadas a los centros de rehabilitación en Guatemala. Documentan casos de retenciones de personas en contra de su voluntad, de condiciones de higiene miserables en los centros y de los castigos físicos a las personas que están en proceso de rehabilitación. Y lo más probable es que existan aún más casos, pero ni en la PDH o el Ministerio Público existe un registro de los casos especializado en los centros.
Centro Jehová Jireh. Foto: Carlos Sebastián
La PDH tardó meses en recopilar para Nómada la lista de denuncias porque no tenía cómo buscar en su base datos. Y aún así no incluye todas las denuncias. Buscando solo con el nombre del centro Jehová Jireh se encontraron otras 16 denuncias, también presentadas entre 2008 y 2018.
El mismo problema ocurre en el Ministerio Público. Sin conocer el delito, la fecha y el nombre del denunciante, es imposible tener certeza de cuántas víctimas han presentado una denuncia penal en contra de los centros de rehabilitación.
A pesar de que la adicción a una sustancia es una enfermedad crónica documentada y que las personas que la sufren son un grupo estigmatizado en la sociedad guatemalteca, el fenómeno de los abusos y la explotación de este grupo vulnerable en los centros de rehabilitación no existe para el Estado ni para la sociedad.

3. El secuestro de Joseph

El 4 de enero 2014, Joseph fue secuestrado por dos hombres desconocidos que lo llevaron al centro Jehová Jireh. Fue organizado por su mamá, que un mes antes se había enterado de que Joseph tenía una relación con otro hombre. Joseph tenía 15 años la primera vez que le contó a su mamá que era bisexual. Ella, una señora conservadora y religiosa, nunca aceptó que a su hijo le atraían los hombres y las mujeres, y pidió consejo sobre qué hacer con él en la iglesia mormona que su esposo dirigía.
Le recomendaron enviar a Joseph al centro de rehabilitación Jehová Jireh.
—Allí le van a ayudar a quitar lo gay y también su problema con las drogas.
Desde su adolescencia Joseph fumaba marihuana de vez en cuando. Le ofrecía un alivio cuando se deprimía por los reproches que había escuchado toda su vida por ser un niño ‘delicado’ y ‘afeminado’. Nunca fue una adicción, asegura.
Después de un almuerzo familiar en su casa en la clasemediera zona 6, la abuela de Joseph le pidió que la acompañara a buscar un taxi. Cuando salieron de la colonia, les esperaba un taxi con dos hombres grandes. Con fuerza y engaños de la abuela, lo subieron.
—¿Quiénes son ellos?—, preguntó Joseph a su abuela.
—No te preocupés mijo, es por tu bien. Todo lo que vaya a pasar es porque tu mamá te quiere.
—¿Adónde me llevan?—, preguntó con miedo.
—Entre más preguntés, peor te va a ir—, le respondieron mientras le vendaban los ojos.
Cuando le quitaron la venda estaba en un pasillo largo. Lo estaban revisando dos hombres jóvenes de cuerpos tatuados. Eran ‘servidores’, pacientes que cumplen con las funciones de personal en los centros donde no contratan.
—Vos nuevo, ¿con quién caminas?—, le preguntaron para ver si era parte de alguna pandilla.
                        Joseph relata su experiencia. Foto: Carlos Sebastián
Joseph no respondió. Lo desnudaron. Estaba en pánico. Querían ver si tenía tatuajes. Lo raparon y le dieron una pijama. Preguntaba dónde estaba y pedía que lo sacaran de allí.
Al día siguiente conoció al director del centro, Erick Waldemar Paniagua Duarte. Todos lo conocían como el Cholo. Era un hombre grande y fornido. Los servidores le dijeron que Joseph se estaba quejando y que decía que su mamá lo sacaría del lugar.
—¿Lo callás vos? ¿O querés que lo callemos nosotros?—, preguntó uno de los servidores.
El Cholo se le quedó viendo a Joseph unos segundos. Fue puñetazo a la cara. Joseph se desplomó, marcado de la cara por los anillos de oro que adornaba la mano de el Cholo.
—¡Aquí estás para cambiar! ¡De aquí nadie te va a sacar! ¡Te vas a volver hombre!
Fue solo el primer golpe de muchos que recibiría Joseph durante un mes de tortura psicológico y físico en un centro autorizado por el DRACES y el Ministerio de Salud.
Por ser homosexual, Joseph estaba asignado a dormir en el piso del pasillo. Así no iba a contagiar a nadie más con su orientación sexual, decían el Cholo y los servidores. El olor en el pasillo era insoportable. Por la falta de ventilación que aliviara el hacinamiento, por los vómitos de los recién llegados que tenían abstinencias y por los baños que estaban al final del pasillo.
—Casi siempre lloraba por las noches. Me quedaba dormido por agotado, llorando y pensando que la libertad iba a ser tan solo un sueño. Casi siempre pensaba en mi mamá. Oraba. Así me quedaba dormido.
Como no había personal contratado en el centro, los pacientes hacían la limpieza, bajo amenazas de los servidores.
Durante la segunda semana en el centro, Joseph comenzó a tener dolor en los genitales. Dolor y una secreción en el pene.
—En la noche no nos daban permiso para entrar al baño, porque los dos gorilas (los servidores) dormían. Entonces nos daban unas botellas de plástico para orinar y las usaban todas las personas allí. Así creo que me infecté de gonorrea.
Los síntomas empeoraron y Joseph le suplicó que los servidores le ayudaran. Llamaron a la mamá de Joseph para pedirle dinero porque necesitaba asistencia médica. Ya estaba pagando Q700 mensuales al centro de rehabilitación, pero aceptó enviar más dinero. El médico que trató a Joseph nunca dijo su nombre. Tampoco le hizo exámenes de laboratorio para verificar qué infección tenía, ni dejó una receta. Le inyectó penicilina, y encargó a otro paciente administrar las inyecciones durante varios días.
El centro se mantenía hacinado. Pero cuando el Cholo sentía que los ingresos bajaban mandaba a sus asistentes a buscar personas en las calles del Centro Histórico. Lo llamaba ‘cacería’, cuenta Joseph.
—Encontraban bolos tirados en la calle y los llevaban a la fuerza para después llamar a sus familias. Más que todo jóvenes porque es más fácil manipular a los papás. Los obligaban a dar el contacto de sus papás para llamarlos: “Aquí está su hijo, nosotros lo podemos ayudar, aquí adentro va a mejorar, pero cuesta tanto por mes”.
Joseph escuchó rumores de pacientes no salieron con vida de Jehová Jireh. Esto también fue reportado en 2013 por Plaza Pública, que habló con jóvenes en condición de calle que estuvieron en el centro Jehová Jireh.

4. Torturas, y tráfico de alcohol y drogas

Además de Jehová Jireh, Nómada documentó las condiciones en otros dos centros, y a través de testimonios de personas que estuvieron en varios centros más.
Uno de ellos es Selvin, quien ahora tiene 45 años. Es ladino, vive en la capital y lleva 8 años sin tomar una gota de alcohol. Pero antes, durante más de 15 años, su familia lo ingresó en cuatro centros diferentes por su adicción. Tres en el departamento de Guatemala y uno en Chimaltenango. En cada uno vio castigos, adolescentes ingresados junto a mayores, personas con discapacidad mental abandonados, tráfico de alcohol y drogas y un sistema de ‘tratamiento’ a base de castigos físicos.
—En un centro los colgaban de las vigas, amarrados de las manos. A mí una vez me amarraron de los pies y con las manos atrás, pero no me colgaron.
Así, colgados de las manos en una altura para sostenerse justo en el punto de los dedos de los pies, los dejaban horas.
—Ante mí también mataron a una persona a golpes. A otro lo asfixiaron. Se sentía mal, y estaba pidiendo trago. Lo castigaron y no aguantó. A la familia siempre le dicen lo mismo, que murió por intoxicación.
En un centro en Mixco, en las afueras de la Ciudad de Guatemala, los encargados y los servidores violaban a varios pacientes, tanto mujeres como hombres. Selvin recuerda que otro patrón común es que los encargados ofrecen alcohol a cambio de sexo cuando las pacientes mujeres entran en síndrome de abstinencia.
—Esos son los abusos que ocurren en los centros donde vamos los bolos pobres. Son como cárceles; el bolo pierde todos sus derechos. Pero por caro o barato que sean, es una farsa que sean de recuperación. Son solo para pararle la furia al bolo. Es una tortura, de verdad. El encierro, la comida, el trato. Es una tortura.

5. La respuesta del Ministerio de Salud

El DRACES tiene la opción de cerrar de forma temporal o permanente a un centro que no cumpla con las normas mínimas. Pero el médico Rosales explica que escoge no aplicarla porque no pueden trasladar los pacientes a otro centro. La última vez que el DRACES ordenó un cierre temporal fue en 2017, y aún así el centro siguió funcionando.
—Fue risible. Si es un cierre temporal y el centro sigue funcionando, no es un cierre. Pero no tenemos un mecanismo legal para poder hacer algo [con los pacientes]. Yo puedo hacer el cierre, ¿pero a dónde ingreso a las personas? Incluso estábamos buscando el apoyo con la PGN para poder hacer traslado de personas, pero no tenemos hacia dónde. El hospital Federico Mora es el único hospital que puede tener residentes pero no es para esa finalidad. Por eso evitamos los cierres. En vez de eso escogen multar a los centros.
En el hospital psiquiátrico nacional las condiciones son similares. En el último reportaje de Nómada sobre el Federico Mora, el director le ofreció al periodista que podía llevarse (raptarse) a cualquier paciente que quisiera.

6. “Peor que la cárcel”

En las afueras de la Ciudad de Guatemala se ubica un centro que hace pocos meses fue sancionado por el Ministerio de Salud. No porque se encontraban menores y personas con discapacidad mental en el centro, o por las condiciones de higiene miserables, sino porque la licencia sanitaria había expirado.
Nómada visitó este centro después de que fuera sancionado.
El paciente más joven tiene 15 años. El más grande, más de 70, aunque nadie a ciencia cierta conoce la edad exacta ni cuántos años lleva encerrado en esta casa de dos pisos en las afueras de la Ciudad de Guatemala.
Las ventanas que dan para la calle están tapadas. En la luz artificial de una televisión pequeña, el anciano vaga descalzo e incansable con una sonrisa estática, entre los decenas de hombres en las bancas y sillas de plástico. En otro rincón se ven cuatro bultos. Cuatro cuerpos en abstinencia acostados en posición fetal, completamente envueltos en suéteres tapando sus caras.
—Sus hijos básicamente lo abandonaron aquí, solo depositan el mensual, le dice a esta periodista un paciente joven sentado en el piso en un rincón.
Se llama Alex, y tiene 23 años. Cayó en una adicción a los 14 años, cuando su mamá lo echó de la casa porque peleaba mucho con su padrastro, quien lo golpeaba a puño y cincho cada vez que tenía la oportunidad. En las calles de la capital comenzó a fumar marihuana y terminó consumiendo piedra y pegamento. A veces hacía trabajos pequeños en los mercados para comprar drogas o agua. Otra veces robaba. En tres ocasiones estuvo recluido en el Centro de Detención Preventiva para Hombres en la zona 18.
Solía irse a la colonia en la zona 7, donde creció, solo para observar desde lejos la casa de su familia. Cuando lograba juntar suficiente valor se acercaba a tocar la puerta para hablar con su mamá mientras el padrastro trabajaba. Nunca lo dejó regresar a la casa, pero le dejaba un poco de dinero. Fue allí afuera de la casa que su tía lo encontró un día. Logró convencerlo a que se dejara inscribir en un centro de rehabilitación.
Alex dice que fue lo peor que pudo hacer.
—Aquí es peor que en la cárcel. No hay nada, los domingos viene un pastor a predicar un rato, eso lo único. Solo estar encerrado me da ansiedad, me desespera. Me da más ganas de consumir, dice el joven delgado de pelo colocho, con un tic en el ojo.
La inercia del ambiente se interrumpe por una noticia en la tele que llama la atención de los pacientes. Escuchan al vocero de la Policía Nacional Civil que dice que fue incautado una cantidad enorme de cocaína en una carretera del país. Detona una ola de soplidos y anécdotas entre los pacientes.
—Eso es puro veneno, miranos a nosotros—, dice Alex entre risas.
Detesta el centro, sabe que no va a ayudarle en nada, pero no se puede ir. Solo el encargado o el familiar que firmó el contrato de ingreso los puede liberar, dice. Hace poco un paciente logró escaparse pero fue alcanzado por los servidores. Terminó con varias costillas fracturadas y una lesión en el brazo después del castigo colectivo que organizó el encargado.
—¡Al que no quiera participar, peor le va a ir!—, gritaba el encargado al grupo de pacientes mientras los obligaba a pasar en fila a patear al paciente.
Nunca llegó un médico. Les tocó a los otros pacientes cuidarlo mientras vomitaba sangre. A su familia, el encargado mintió y dijo surgió una riña entre los pacientes porque él intentó robar comida.
En este centro el tratamiento no incluye alcohol, como en otros centros de rehabilitación. Lo único que reciben los pacientes es pan, agua y caldo. Pero los pacientes que consiguen efectivo de sus visitas, pueden comprar drogas. Es el mismo encargado del centro quien, por una comisión, las consigue.
Acaba de llegar otra persona al centro. Una adolescente de 16 años. Con cara fuerte pero ojos asustados mira a su alrededor. Sus papás la metieron allí por rebelde, dice. Va a dormir con las otras tres pacientes mujeres en un salón apartado que durante la noche se cierra bajo llave.
Solo el encargado tiene la llave.

7. Psiquiatra: “La adicción es una enfermedad”

—El problema es que en Guatemala se perciben a las adicciones como un problema social, no un problema de salud—, explica Ximena Soto, psiquiatra y especialista en el manejo de adicciones.
Según la experta, Guatemala aún se queda atrás en el tema de las adicciones y la regulación de los centros de rehabilitación porque ni las autoridades tienen el conocimiento necesario para tratar esta enfermedad. Existen centros especializados que cuentan con el personal profesional para dar el tratamiento médico adecuado, pero no son accesibles para la gran mayoría de la población y el estado no ofrece alternativas públicas.
—Creo que en América Latina en general, estos centros se han creado porque hay una necesidad real de lugares de atención. Corresponde al gobierno crear lugares adecuados, pero ante la carencia surgieron estos lugares que no son los adecuados pero son lo que hay para personas con un nivel socioeconómico bajo—, dice Soto.
En Guatemala la única opción de tratamiento sin costo es en un centro ambulatorio la Secretaría Contra las Adicciones de la Vicepresidencia que ofrece rehabilitación a pacientes y su entorno familiar. Atiende alrededor de 800 usuarios por año, unos tres pacientes nuevos diarios entre semana, y no ofrece internamiento.
Se estima que las adicciones afectan un 10% de la población a nivel mundial que tienen como causa una serie de factores de riesgo.
—En el ambiente puede ser familias disfuncionales, caóticas, violencia intrafamiliar, bullying, bajo rendimiento académico, la pérdida de alguien importante. Cualquier cosa que genere disfunción en tu ambiente aumenta el riesgo. Aparte puede influir la genética y los antecedentes de enfermedades mentales.
Es común que la adicción viene acompañado de un trastorno mental como la depresión, la ansiedad o trastornos del sueño.
—Tú no ves en el hospital a los pastores curando a los pacientes. Va de la mano con esa idea de que cuando alguien consume es por debilidad. Es una enfermedad crónica, una enfermedad que se puede prevenir, que se puede tratar, y que si no se trata, puede matar como cualquier otra. Quitar la sustancia es lo más fácil. Pero hay que comenzar un proceso terapéutico para entender qué te llevó a consumir.
La doctora Soto resalta que el modelo de Alcohólicos Anónimos es el más exitoso a nivel mundial por la red de apoyo que genera para los usuarios. El tratamiento recomendado consiste en 90 días de internamiento voluntario en centros que ofrecen tratamiento de parte de un equipo médico multidisciplinario y grupos de Alcohólicos Anónimos en conjunto.

8. Hablar con un encargado de un centro

“¿No te molesta si fumo? Sustituí una adicción por otra, me dice Pepe, y se ríe mientras el humo hace borrosa la vista al letrero de no fumar a la par de la licencia sanitaria en la pared.
Llamaremos Pepe al encargado de otro centro de rehabilitación en el área metropolitana de la Ciudad de Guatemala. Bajo la promesa de no publicar su nombre real ni la ubicación del centro, aceptó explicar cómo funcionan los centros de rehabilitación.
Son negocios.
Está por empezar a explicarlo pero nos interrumpen con un toque suave desde la puerta metálica. Un paciente, treintañero, en un sudadero manchado que le llega hasta las rodillas y con heridas secas en la cara, le suplica un trago. Pepe accede porque el paciente estaba dormido cuando repartieron la ración.
Caminan por un pasillo que los lleva hasta una bodega en la parte más profunda de la casa. El olor a alcohol es fuerte. Aquí se guardan los ‘medicamentos’. Cientos de octavos de aguardiente. Pepe le entrega un vaso plástico. Con ambos manos temblando el paciente lo vacía en pocos segundos. Inmediatamente pide más.
—Échale otro poquito porfa—, le suplica el paciente.
—No vos, esto era medio octavo—, dice Pepe.
—¡Solo un poco!
—¡No! Espérate, que en menos de una hora toca otra vez—, le responde Pepe, levemente molesto.
Con un par de palmadas suaves en la espalda del paciente, el ‘servidor’ lo lleva de regreso y Pepe regresa a su escritorio.
—Aquí trabajamos con alcohol. Es para evitar la muerte por goma. Cuando entran aquí a veces llevan meses en la calle. Imaginate, siete meses de furia, sin comida, sin una oxigenación apropiada al cerebro.
Las causas más comunes de lo que Pepe llama “muerte por goma” son infartos y fiebre con delirio, dice. Por eso, gran parte de su trabajo es administrar medio octavo de aguardiente ocho veces al día para controlar las abstinencias de los pacientes durante los primeros cuatro días de su estadía. A veces cinco, dependiendo de la gravedad del paciente.
Él, igual que los encargados en muchos otros centros, es un paciente rehabilitado. Durante años sufría de una adicción severa a las drogas y fue paciente en esta misma casa donde ahora trabaja 6 días por semana en turnos de 24 horas. En las noches, duerme en la bodega rodeado del fuerte hedor de alcohol.
Pepe tiene 34 pacientes bajo su cargo. 4 mujeres y 30 hombres –dos de ellos, menores de edad– con problemas con el consumo de alcohol. Pepe asegura que el centro nunca se queda vacío, pero en Semana Santa, Navidad, Año Nuevo, el 15 de septiembre y el 31 de octubre, se llena.
—Para esas fechas no hay ni una colchoneta disponible. Como no los aguantan en la casa, los vienen a dejar aquí. Pero aquí siempre hay gente. Vacío para nosotros es cuando son unos 20.
El movimiento de pacientes es cíclico. La mayoría de ellos son reingresos. Pacientes que salen, se mantienen un tiempo, vuelven a caer en el consumo y sus familias deciden ingresarlos de nuevo. Como pasó con Pepe durante un período de casi dos años.
—Hay que recordar que esto es un negocio. La mayoría aquí vienen por 8 días, o 15 días. Y en realidad así es mejor para el centro, nos conviene más porque en 8 días no se van recuperar. Siempre vuelven a caer y los meten otros 8 días. Imagínate, 8 días es la mitad de lo cuesta el mes. Igual para desintoxicar el cuerpo se necesitan mínimo seis meses, pero no se pueden quedar más que un mes. Esto sería ilegal.
Pero hacen excepciones. Él se quedó durante seis meses, pero solamente porque él quería, asegura. Y así tienen otros pacientes, aunque Pepe explica que estos acuerdos son verbales, y no se respaldan por ningún documento firmado por el paciente.
Pepe también conoce el centro Jehová Jireh. El centro tiene mala fama entre ex pacientes y encargados por sus métodos.
—A veces, si entra alguien que causa problemas, que molesta mucho, le digo que lo vamos a mandar a donde el Cholo. Los que no lo conocen ya, rápidamente se enteran de los otros que estuvieron allí de qué se trata. Ahí sí se comporta.
Jehová Jireh es cosa seria, dice Pepe. Eso a pesar de que el Cholo fue asesinado el 5 de agosto 2017 en la zona 1 de la capital.
—No fue por nada que lo mataron, dice Pepe. Explica que parte de los ingresos del centro Jehová Jireh fue la distribución y venta de drogas en diferentes puntos del Centro Histórico, un negocio que el Cholo había comenzado incluso antes de ser el encargado del centro.

9. El rescate de Joseph

Cuando Joseph llevaba tres semanas en Jehová Jireh se enteró que su mamá había firmado un contrato por tres años con el Cholo. La noticia lo dejó devastado.
—Me estaba volviendo loco. Llegué a un punto donde empecé a sentir odio hacia mi mismo, y me cuestionaba, “¿por qué soy gay?” “Si por ser gay estoy acá”. Tener que soportar esto, que te lavan el coco, fue bien feo.
 Joseph estaba deprimido. Bajaba de peso y comía cada vez menos. Uno de los otros pacientes del centro vio como Joseph cada día se miraba más desesperado y una noche el señor le dijo que estaba por salir del centro y preguntó si podía llamar a alguien para ayudar a Joseph.
No recuerda bien si fue un martes o miércoles. Tampoco la hora, porque los pacientes solo tenían el movimiento del sol para adivinar la hora. Pero recuerda que estaba sentado en el piso durante la primera prédica del día, esperando el receso, cuando de repente uno de los servidores lo vino a buscar.
—Ponete tu suéter, te necesitan allí afuera. Pero arreglate bien, dijo el servidor asustado.
Joseph no entendía qué estaba pasando. El servidor le traía un par de tenis bonitos, pero era prohibido usar zapatos en el centro. Pensaba que su mamá vino a visitarlo.
Pero en la reja de la entrada le esperaba una vista que jamás se hubiera imaginado. El otro paciente cumplió su promesa. La sala de la entrada estaba llena de agentes de la Policía Nacional Civil, una jueza y Jorge López, defensor de derechos humanos y amigo de Joseph. También estaba el Cholo, con cara de animal arrinconado.
—Salí corriendo y abracé a Jorge. No pude hablar, tenía miedo porque el Choloestaba allí. Pensaba que me iba a golpear o a matar.
Joseph estaba libre. Recuerda que lo primero que hizo fue bañarse, durante mucho tiempo. Y dormir. Pasó días descansando.
Después de recuperarse físicamente Joseph presentó una denuncia en el Ministerio Público en contra del centro Jehová Jireh y en contra de Erick Waldemar Paniagua Duarte, el Cholo, por secuestro, detención ilegal, tortura y extorsión.
El abogado Jorge López logró una exhibición colectiva para liberar a todos los pacientes en Jehová Jireh y el centro fue cerrado. Un mes después volvió a abrir.
Hoy han pasado cinco años. En el Ministerio Público, el caso de Joseph no ha avanzado. A lo contrario, ha desestimado el caso. La primera vez con el argumento que los delitos por los que se había denunciado no eran de acción pública. López se opuso y un juez le licado dio la razón y ordenó al MP investigar el caso.
En diciembre 2018, la Fiscalía de Derechos Humanos del Ministerio Público volvió a desestimar el caso por el fallecimiento del denunciado. A pesar de que la denuncia fue en contra de la representación legal del centro.
El centro Jehová Jireh sigue funcionando. Ahora lo dirige Elizet Maribel Ramírez. Según fuentes,  es la viuda de el Cholo. Al ser cuestionada, Ramírez no quiso responder sobre las denuncias en contra del centro. Afirma que lleva años en el centro, pero escogió no comentar su relación con el director anterior. Según Ramírez, las denuncias en contra del centro nunca avanzaron porque el MP no encontró nada para sostenerlas, aunque en realidad el caso de Joseph nunca fue investigado, fue desestimado.
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