domingo, 25 de septiembre de 2016

ARCHIVADAS LAS DENUNCIAS POR LGTBFOBIA CONTRA EL OBISPO DE CÓRDOBA

El obispo es famoso por sus declaraciones contra el colectivo LGTB.

 littlebab
Ay amigas. Se ve que la libertad de expresión de la Iglesia no es la misma que la de los demás. Resulta que la Fiscalía Provincial de Córdoba ha decidido archivar las denuncias planteadas contra monseñor por sus declaraciones lgtbfóbicas. Y es que el Ministerio Público dice que para iniciar una causa penal la denuncia se debe fundamentar en un hecho concreto y no ser una denuncia genérica
¿Y por qué le habían denunciado? Pues veamos, porque hay mucho que contar. A Rafael Bueno Redondo, vecino de Córdoba, se le hincharon las narices cuando Demetrio Fernández, que así se llama el obispo, salió en defensa de la polémica carta de los obispos de Madrid afirmando que “la ideología de género es una bomba atómica que quiere destruir la doctrina católica y la imagen de Dios en el hombre y la imagen de Dios Creador” por lo que acudió a la Fiscalía al considerar que dichas declaraciones podían ser consideradas como delitos de odio. Unos días después, el diputado socialista Antonio Hurtado se sumaba a la denucnia mediante un escrito  en el que se pedía investigar al obispo por las cosas tan feas que dice contra el colectivo LGTB e incluso abrió una petición en change.org.

Pero es que D. Demetrio ha dicho más cosas como que la Unesco tenía un plan para hacer que la mitad de la población sea homosexual o cuando se refirió a la homosexualidad como “una plaga”. Pero ya habéis visto que la Fiscalía dice que no hay delito porque es todo “muy genérico”. Suponemos que se refiere a que el “colectivo LGTB” es una cosa abstracta formada por entes sobrenaturales”. Aplicando el mismo criterio, podremos decir que “los negros son inferiores” porque no nos referimos a uno concreto sino “al colectivo de raza negra” ¿no?
En fin, que a nosotros esto nos decepciona y nos desanima un poco, no nos vamos a engañar. Nos consuela saber que el selecto club de la Iglesia cada vez hay menos miembros y que ellos mismos acabarán autodestruyéndose probablemente mientras acuden a clubs de hombres nocturnos.

Fuente: eldiario.es