viernes, 18 de noviembre de 2016

Perú: Y un día se ofrecieron disculpas a la comunidad trans

Por Amanda Meza
                              
Pocas veces se puede ser testigo de un acto histórico en favor de los LGTBI. Hoy fue uno de esos días en el Congreso de la República donde se realizó la Audiencia Pública en la que se presentó el anteproyecto de Ley de Identidad de Género para personas trans en el Perú.

Esta fue la primera vez que la comunidad trans ingresó al recinto parlamentario que les fue esquivo durante toda la historia republicana. Eran más de 200, con el anteproyecto que han trabajado durante varios años recogiendo las propuestas de los colectivos a nivel nacional, y que ahora promueven junto a las congresistas Marisa Glave e Indira Huilca del Frente Amplio.
En la audiencia participaron representantes de la Defensoría del Pueblo, del Ministerio de Justicia, de la RENIEC, ONUSIDA y se sumó el legislador oficialista Alberto de Belaunde.
Justamente fue el congresista Alberto de Belaunde quien ofreció disculpas a la comunidad trans a nombre de la Nación:
“Disculpas a los niños y niñas tras por el bullying, que son expulsados día a día por la violencia en las escuelas, perdiendo un derecho fundamental como la educación.
Disculpas por el maltrato cotidiano en las postas de salud, lugares donde se deberían sentir más acompañadas y acompañados, y no ser víctimas de prejuicios e indolencia.


Disculpas por la incapacidad para que puedan ejercer su derecho a un empleo digno.

Disculpas porque la policía y el serenazgo antes de cumplir con su obligación constitucional de protegerlas y protegerlos terminan siendo sus principales agresores y victimarios.

Disculpas por un sistema de justicia indolente, que no cumple con su deber de tutelar los derechos de todos y todas, y castigar a los agresores que generan estas violencia.


Disculpas también como hombre gay, porque muchas veces la agenda de derechos LGTBI, se termina centrando en nuestras necesidades y nuestros derechos, olvidando que son ustedes las personas más vulnerables dentro de nuestro colectivo”.
Pero el discurso del parlamentario oficialista no fue el único que mereció la ovación de las y los asistentes, le antecedió Carlos Reyna, gerente de Restitución de la Identidad y Apoyo Social del Registro Nacional de Identificación (RENIEC).
“Como funcionario del Estado, como gerente de RENIEC, lo primero que tengo que hacer aquí es pedir disculpas a las personas trans que por una circunstancia u otra en nuestras oficinas, dentro de nuestras agencias, dentro de lo que es nuestro ejercicio de cumplimiento al país, haya podido incurrirse en algún tipo de agravio a ustedes”.
Acto seguido, el gerente de RENIEC planteó algunos desafíos, uno de ellos fue que el Estado no debía meterse tanto en el tema de la identidad de las personas. Es decir, que pudiera no considerarse necesariamente el ‘sexo’ en el DNI.
LEY DE IDENTIDAD DE GÉNERO:

El anteproyecto de Ley de Identidad de Género permitirá que las personas trans puedan tener un documento de identidad que reconozca su identidad de género (la que ella o él consideran que los define).
Con ello se espera que pueda acceder a educación, servicios de salud, acceso a la justicia y demás derechos que tienen los demás ciudadanos y ciudadanas.
En la actualidad –según datos recogidos por la universidad Cayetano Heredia- de un universo de 22 mil personas trans, hay un 19% en la selva, 16% en la sierra y 13% en Lima, que no tienen DNI. En algunos casos prefieren no tenerlo a pasar por la humillación, burla y violencia de los operadores del Estado. Otras porque prefieren no tener un DNI donde, por ejemplo, una mujer trans debe llevar la foto de la apariencia masculina con la que no se siente identificada. Otras, porque las familias no los registran en RENIEC para pasar ‘vergüenza’.
Y el no tener DNI pone a las mujeres trans en la misma situación de un indocumentado. De una paria. De una persona sin derechos. Y eso significa no poder trabajar, estudiar, poder ser detenida, y otras muchas violencias.
“Es tan indignante tener un documento con una foto y un nombre masculino. Por eso muchas compañeras no se sacan el documento, y por eso muchas sacamos el documento y lo tenemos guardado y no lo usamos, porque un documento que no tiene validez en la identidad de una persona, no le sirve”, señala, Marcela Romero, de nacionalidad argentina, integrante de la REDLACTRANS -Red Latinoamericana y del Caribe de personas. Travestis, Transexuales y Transgéner@s.
Romero, destacó que en este nuevo Congreso peruano existan mujeres parlamentarias que hablen de la lucha de las mujeres trans como parte de la lucha por los derechos de la mujer.
“Antes cuando venía a Perú siempre eran hombres los que representaban los foros. No había visibilidad de la mujer peruana defendiendo los derechos de otra mujer peruana trans”, manifestó.
Además, Marcela Romero fue contundente con aquellas posturas conservadoras u opositoras que tratan de vincular a las trans con la delincuencia.
“Los corruptos los delincuentes se cambian el nombre y se van del país. Y nadie se les opone ni les hace alboroto. En toda la historia del Perú ha habido delincuentes, se han escapado, ha habido presidentes que se escaparon con pasaporte falso. Eso lo sabemos todas en la región”.
El anteproyecto respaldado por las parlamentarias Glave y Huilca recogerá aportes de los colectivos LGTBI a nivel nacional, para ser enriquecido y empezar una lucha por el reconocimiento, que no es otra cosa que lograr un derecho que mejore la calidad de vida de una población excluida y violentada.
publicado en: http://sinetiquetas.org/