jueves, 2 de febrero de 2017

HABLAMOS DE INTERSEXUALIDAD, ¿QUÉ ES?

Intersexualidad es un término que en general se utiliza para una variedad de situaciones en las cuales, una persona nace con una anatomía reproductiva o sexual que no parece encajar en las definiciones típicas de masculino y femenino.  La intersexualidad es una variación natural en el ser humano. 1 de cada 150 personas nace intersexual


Por ejemplo, una persona puede nacer con formas genitales típicamente de una mujer, pero en su interior puede tener testículos. O una persona puede nacer con genitales que parecen estar en un estado intermedio entre los típicos genitales masculinos y femeninos –por ejemplo, un bebé puede nacer con un clítoris más largo que el promedio, o carecer de la apertura vaginal, o tener un conducto común en donde desemboca la uretra y la vagina; o puede nacer con un falo que se considera más pequeño que el pene promedio, o con un escroto que está dividido de manera que asemeja más unos labios vaginales. O una persona puede nacer con una composición genética denominada de “mosaico”, es decir unas células tienen cromosomas XX y otras tienen XY, o sus cromosomas son XXY. De esta manera, en las personas con variaciones intersexuales, las características sexuales innatas parecen ser masculinas y femeninas al mismo tiempo, o no del todo masculinas o femeninas, o ni masculinas ni femeninas.
Entonces no hay una sola anatomía intersexual. Esta variabilidad en la composición corporal es algo que no siempre se hace evidente a momento de nacer. Algunas veces, una persona no descubre que tiene una anatomía intersexual, sino hasta la pubertad cuando no se presentan los cambios corporales esperados para una mujer o para un hombre típicos. Algunas personas viven y mueren con una anatomía intersexual sin que nadie (ni ellos mismos) lo sepan.
Si definimos la intersexualidad básicamente como una variación en las formas y la composición corporal, podemos afirmar que en sí misma la intersexualidad no es una patología. Una persona intersexual puede nacer con genitales ambiguos y estar totalmente sana. También ocurre que estas variaciones corporales se pueden asociar a condiciones que requieren atención médica específica debido, por ejemplo a desequilibrios metabólicos. Cabe aclarar que todas las formas corporales, sean típicamente femeninas, masculinas o cualquiera de las variaciones corporales, de acuerdo a su anatomía, tienen cierta tendencia a complicaciones de salud. Por lo tanto, tener un cuerpo típicamente de mujer, de hombre o intersexual, no acarrea de manera inmediata condiciones de enfermedad o de salud.