lunes, 8 de mayo de 2017

Perú: Cuando la homofobia permite la corrupción

Por Bruno Fernández De Córdova Jauregui
Hasta la fecha, los debates de matrimonio igualitario y unión civil en el Perú se han encerrado en el reconocimiento de derechos a la comunidad LGTBIQ y han descuidado el beneficio que trae para la sociedad la publicidad de estas familias.
No se me malinterprete, no está mal discutir una y otra vez el reconocimiento de los derechos a las parejas del mismo sexo. Sin embargo, dado que las normas de familia irradian a otras, los efectos transversales de tal reconocimiento no se limitan únicamente a los derechos.
Por ejemplo, ¿sabe usted que a la fecha un juez debe abstenerse de conocer un caso si su cónyuge o concubino tiene parentesco con una de las partes? ¿O que el juez no solo se encuentra impedido de conocer un caso si este directamente ha recibido beneficios de una de las partes, sino también si lo hizo su cónyuge? (Artículo 305 del Código Procesal Civil)
Similar prohibición se recoge en la Administración Pública: el funcionario debe abstenerse de conocer alguna causa cuando su cónyuge o concubino tenga interés en el tema (artículo 88 de la Ley del Procedimiento Administrativo General). Dilmar Villena ha explicado también los efectos transversales de las normas del matrimonio en materia de contrataciones con el Estado. Así se podrían citar muchas más normas, como las de nepotismo (¿se imaginan a Carlos Bruce contratando en su Despacho a su conviviente? ¿Qué norma se le aplicaría?).
En el caso estadounidense, cuando la Corte Suprema estaba por resolver el caso más importante sobre matrimonio igualitario, el American Bar Association –algo así como el Colegio de Abogados de Estados Unidos– hizo llegar un informe con las normas sobre las cuales surtían efecto las leyes de familia. El resultado fue abrumador: normas dirigidas a salvaguardar la ética de los congresistas no podían ser aplicadas a los legisladores homosexuales, debido a la falta de reconocimiento de tales matrimonios
Y es que las normas sobre familia no solo permiten a la pareja acceder a una serie de derechos, sino que permiten a la sociedad tomar conocimiento de la existencia de tales familias para evitar el indebido aprovechamiento de este vínculo. Excluir a las parejas del mismo sexo de las normas no solo desfavorece a esa pareja, sino a toda la sociedad. Permanecer al margen de la ley no solo impide a estas familias acceder a beneficios, sino también jugar en la absoluta ilegalidad e impunidad. No olvidemos que el solo hecho de ser gay, lesbiana, bisexual o trans no nos hace por sí solo buenas personas.
Si usted está de acuerdo en que, por ejemplo, Carlos Bruce debería ser sancionado si contratara a su conviviente en su Despacho, también debería estarlo con que ambos accedan a beneficios como pareja. Del mismo modo, si usted considera que ellos deben ser reconocidos como familia, considerará que las prohibiciones sobre nepotismo deberían
¿Seguirán los legisladores peruanos dejando esta puerta abierta a la corrupción o harán algo por cambiar las normas?
publicado en: http://sinetiquetas.org/